lunes, 3 de febrero de 2014

"Buenos días......................, he estado revisando el examen de mi hijo y no estoy de acuerdo en que el primer problema esté mal. Está bien planteado y no se ha equivocado al realizar las operaciones, su error ha sido no continuar dividiendo, con lo cual, yo entiendo que esté incompleto pero no mal. Gracias y un saludo" Transcripción de una nota enviada por un padre a mi persona como consecuencia de un examen en el que su hijo suspendió. Y mi reflexión es que hasta donde queremos defender a nuestros hijos cuando no sabemos qué hacer o no queremos hacer nada. Y como siempre la culpa para el maestro. Este era un examen de quinto de primaria sobre el tema de los números decimales y que según mi criterio estaba pensado para que ningún alumno suspendiera, me explico: dos sumas, dos restas, dos multiplicaciones, cuatro divisiones, un problema (el susodicho parea resolver con dos operaciones) y un problema para resolver con cuatro operaciones. El alumno en cuestión no hace las operaciones bien, el alumno en cuestión no termina el problema. Falta de tiempo, no creo estuvimos una hora y media. !qué queremos! Ya todo el mundo puede opinar de nuestra competencia docente y nosotros seguimos sin decirles a esos padres qué tienen que hacer en su trabajo. En fin paciencia y al toro.